Bienvenid@ a :: red-libertaria.net :: red libertaria APOYO MUTUO!

     modulos
· Home
· Archivo de Noticias
· Buscar
· Contactar
· Encuestas
· Enlaces
· Recomiéndanos

     conectad@s
Actualmente hay 11 invitados, 0 miembro(s) conectado(s).

Eres un usuario anónimo. Puedes registrarte aquí

     tema al azar

desde el tajo
[ desde el tajo ]

·El capitalismo tal cual es: sobre los últimos acontecimientos en Chile
·Comunicado público del SOV de Sevilla
·Por un 1º de Mayo Unitario
·CGT ante las manifestaciones convocadas por ugt y ccoo
·La CNT se manifiesta en Terrassa contra los abusos a las mujeres trabajadoras
·Extremadura: SINIESTRALIDAD LABORAL EN AUMENTO
·Las 65 horas: la extrañeza de los idiotas
·Revuelta ¿silenciosa?
·Chavismo, reforma y revoluciòn

     registrarse
Nickname

Password

Codigo de Seguridad: Codigo de Seguridad
Tipea Codigo de Seguridad

¿Todavía no tienes una cuenta? Puedes crearte una. Como usuario registrado tendrás ventajas como seleccionar la apariencia de la página, configurar los comentarios y enviar los comentarios con tu nombre.

 Opinión: Las 65 horas: la extrañeza de los idiotas

desde el tajoAnónim@ escribió "La apropiación de la Ciencia por la sociedad en donde rige la ley del beneficio privado, no hace más que trasmutar el enorme bienestar y progreso social que supondrían, en tormentas de crisis y de barbarie. Mientras lo nuevo surge lentamente con un vigor imparable, lo viejo se resiste a morir.

Ha causado un gran revuelo y una gran extrañeza, también indignación, la noticia de que la Unión Europea ha aprobado una normativa por la que se podría ampliar la jornada semanal de trabajo de las 48 horas, legalmente vigente en numerosos países europeos, hasta las 60 horas o hasta las 65 para ciertos colectivos.
Organizaciones políticas, sindicales y también algunos gobiernos no salen del estupor.

Unos nos recordarán el “movimiento por las 10 horas” en Inglaterra de 1874, la revuelta de Haymarket de 1886, la jornada de 48 horas aprobada por la OIT en 1919, la jornada de 40 horas dictada por el gobierno frentepopulista francés en 1936, las “40 heures payés 48” del mayo del 68… o la no muy lejana jornada semanal de las 35 horas que muy pronto a pasado al baúl de los recuerdos. Anclados en un pasado que no volverá, seguirán redoblando los tambores de la lucha en defensa de las condiciones laborales de los trabajadores asalariados sin darse cuenta que la crisis de la sociedad del capital es inseparable de la crisis del trabajo asalariado. El trabajo, como mercancía de cambio, tal y como lo hemos conocido hasta ahora, solo subsistirá como mercancía devaluada.

En la precariedad de la condición asalariada está la base de la precariedad y la agonía de la condición del Capital.
…”los intereses y las condiciones de existencia en el seno del proletariado se nivelan más y más en la medida que la maquinaria va borrando las diferencias del trabajo, y reduce en general el salario a un mismo nivel de mediocridad. La competencia creciente entre los propios burgueses y las crisis comerciales que resultan de ella, hacen que el salario de los trabajadores sea cada ves más inestable; el perfeccionamiento constante y cada vez más rápido de la maquinaria hace que la condición de obrero sea más precaria…” (K.Marx)

Otros, haciendo gala de gran cinismo, pretenden tomar las riendas de un capitalismo que pretenden de rostro humano. Defensores en la práctica de los intereses del capital financiero desde las poltronas de los gobiernos no importa del signo que fueren, demuestran su inoperancia como gestionadores de la miseria en una sociedad sin salida. Al moribundo deshauciado, pretenden alargar su agonía con pócimas mágicas que pasaron también a la historia: se terminó el reformismo, se acabó la socialdemocracia y finalizó el Estado benefactor. El periodo de feudalización del capitalismo es ya un hecho incuestionable.

¿De que se extraña el ministro de Trabajo, Marcelino Carbacho, cuando declara que tal normativa europea nos haría retroceder al siglo XIX?
Estas jornadas de trabajo que se pretenden, son las que “de facto” rigen en la mayoría de los países del mundo, en una gran parte de los países del Este y en algunos países de la Comunidad Europea. El llamado “opting out” británico está vigente desde principios de los años 90. A esto se llama liberalización del mercado de trabajo, enmascarado como “libertad de contratación” de los trabajadores asalariados. Es decir, la libertad de los esclavos para llenar más o menos el plato de lentejas para poder sobrevivir o para sumarse a la cola de los excluidos.

El gobierno de Zapatero (o del pensamiento Alicia como bien lo llama Gustavo Bueno) se tronca rápidamente en pensamiento garrote ante las recientes manifestaciones de agricultores, pescadores o transportistas contra la degradación de sus condiciones laborales. ¿No se extraña por esto el ministro Carbacho?

Lo fundamental a considerar es la aceleración inusitada de los nuevos conocimientos que revolucionan constantemente tanto los medios como los métodos de producción. Tanto es así que los más recalcitrantes conservadores no osarían en poner en duda los enormes progresos que, cualitativa y cuantitativamente, provoca esta nueva revolución tecnológica en el desarrollo de las fuerzas productivas. Ningún sector de la producción ha escapado de sus efectos transformadores.
Y a la hora de evaluar estos hechos, medir sus efectos y sacar las conclusiones correctas, deberíamos recurrir al método que incluye las disciplinas científicas que forman el cuerpo del conocimiento, la Historia comparada, la economía política y la Sociología. Deberíamos reemprender la tarea de Marx y tomar en atención las palabras de Engels pronunciadas ante su tumba, que bien fueron un resumen de su aportación fundamental:

..."Marx descubrió la ley del desarrollo de la Historia humana. El hecho, tan sencillo, pero oculto bajo la maleza ideológica, de que el hombre necesita, en primer lugar comer, beber, tener un techo y vestirse; antes de poder hacer política, ciencia, arte, religión, etc. Que por tanto, la producción de los medios de vida inmediatos y materiales, y por consiguiente, la correspondiente fase económica de desarrollo de un pueblo o una época, es la base a partir de la cual se han desarrollado las instituciones políticas, las concepciones jurídicas, las ideas artísticas e incluso las ideas religiosas de los hombres, y con arreglo a la cual deben por tanto explicarse, y no al revés, como hasta entonces se había venido haciendo. Marx también descubrió la ley específica que mueve el actual modo de producción capitalista y la sociedad burguesa que este origina. El descubrimiento de las plusvalía iluminó de pronto estos problemas, mientras que todas las investigaciones anteriores, tanto la de los economistas burgueses, como la de los críticos socialistas, habían vagado en las tinieblas".

Este hecho tan sencillo que Marx descubre pone de manifiesto que en las sociedades en las que no se producen cambios en la base productiva, permanecen estancadas en todos los ámbitos, en las ideas, en las formas políticas, en la ética, en la moral, el arte... y en sentido inverso, podemos afirmar que cuando una sociedad se ve inmersa en una constante renovación de los medios que definen las formas de producir y satisfacer las necesidades de sus miembros, las leyes, las formas políticas, los códigos morales, los conceptos éticos y las ideas mismas de los individuos están abocadas a profundos procesos de transformación y de cambio. La nueva sociedad acaba derrumbando la vieja.

Este es el caso de la época actual: los cambios se suceden en cascada. Apenas hay un día sin que se publique la noticia de un nuevo descubrimiento, de una nueva máquina o de un nuevo material. Del analfabetismo generalizado a la escolarización universal, de la rareza del genio inventor al trabajo en equipo de centenares de investigadores, del curanderismo a la medicina social, de la brujería a la Ciencia. Toda esta suma de conocimientos es la base de los cambios que realmente están haciendo crujir las viejas estructuras económicas y políticas de la sociedad capitalista al igual que el ferrocarril, la máquina de vapor o la electricidad lo hicieron con la sociedad feudal. Nuevas semillas de cambio social claman germinar en un nuevo terreno abonado que la vieja sociedad es incapaz de ofrecer. Su apropiación por la sociedad en donde rige la ley del beneficio privado, no hace más que trasmutar el enorme bienestar y progreso social que supondrían, en tormentas de crisis y de barbarie. Mientras lo nuevo surge lentamente con un vigor imparable, lo viejo se resiste a morir.

Mientras la competencia entre Capitales y la imperiosa necesidad de mantener la tasa de beneficios, hace que el Capital no pueda dejar de aplicar cada día estos nuevos conocimientos a la producción, por otra parte su misma aplicación desvalija al mismo tiempo las bases que hicieron posible su anterior forma de acumulación: la relación entre el trabajo necesario para la producción de cualquier mercancía y el plus trabajo que valoriza el Capital. Este enorme desarrollo propiciado por el "sistema automático de máquinas" no puede producir (en la sociedad capitalista) más que una desvalorización constante hasta la depauperación de la fuerza de trabajo humana, bien aumentando el grado de su explotación bien disminuyendo el salario... ¡para que el Capital siga rindiendo beneficios!
Este es un proceso característico de feudalización del capitalismo.

¿En una sociedad en donde pueda llevarse al límite de lo posible un "sistema automático de máquinas" (sin metabolizar trabajo asalariado o dicho de otra manera: aumentando inconmensurablemente el tiempo de trabajo expropiado al trabajador y disminuyendo la cantidad de trabajo vivo necesario), como se revaloriza el Capital?
Me gustaría conocer la respuesta de las lumbreras de la economía capitalista. La respuesta es taxativa: El Capital no puede revalorizarse. En ausencia del trabajo asalariado el Capital deja de ser Capital.

Es por esta razón que el Capital tenderá a la explotación del asalariado en condiciones cada vez más precarias, a la vez que frenará el desarrollo tecnológico, que ya Marx bautizó como “un sistema automático de máquinas”, que supondría un gran desarrollo y bienestar para la Humanidad.

Contestando al nuevo asesor del gobierno Zapatero, Jeremy Rifkin, a propósito de una famosa conferencia pronunciada en Octubre de 1998 bajo título: "Sabemos que viene el tiempo libre, mucho tiempo libre. La pregunta que nos planteamos es si va a ser para disfrutarlo o para hacer filas de desempleados", le podríamos decir:
A los 10 años de su conferencia, los hechos han demostrado que no viene tiempo libre, sino jornadas agotadoras y trabajo precario. La Humanidad no solamente hace filas de desempleados sino también de hambrientos y excluidos. Ud se equivocó: El capitalismo ya no representa ninguna esperanza para la Humanidad.
"



 
     Enlaces Relacionados
· Más Acerca de desde el tajo
· Noticias de red-libertaria


Noticia más leída sobre desde el tajo:
SCHLECKER engaña y roba a sus trabajador@s


     Votos del Artículo
Puntuación Promedio: 4
votos: 3


Por favor tómate un segundo y vota por este artículo:

Excelente
Muy Bueno
Bueno
Regular
Malo


     Opciones

 Versión Imprimible Versión Imprimible

 Enviar a un Amigo Enviar a un Amigo


"registrarse" | Entrar/Crear Cuenta | 0 Cometarios
Los comentarios son propiedad de quien los envió. No somos responsables por su contenido.

No se permiten comentarios Anónimos, Regístrese por favor




© 2002 © 2007 red-libertaria.net/RLAM. Puede ser reproducida de acuerdo con los términos de la Licencia . Apostamos por una Internet para todos y por el Software Libre. Los contenidos publicados son responsabilidad de sus respectivos autores. La publicación en estas páginas implica la conformidad con esta nota.
Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
Puedes sindicar los contenidos de esta página empleando los archivos backend.php o ultramode.txt
All logos and trademarks in this site are property of their respective owner. The comments are property of their posters,all the rest © 2002 by PHP-Nuke's author.
PHP-Nuke Copyright © 2004 by Francisco Burzi. This is free software,and you may redistribute it under the GPL. PHP-Nuke comes with absolutely no warranty,for details,see the license.
Página Generada en: 0.03 Segundos